Chaque sourire est spécial.

viernes, 1 de febrero de 2013

Dejando que el destino juegue con nosotros a su antojo.

Tú. Yo. Te echo de menos. Quiero verte. Me apetece abrazarte. Tengo necesidad de besarte. Muero por sentir tus dedos acariciando mi espalda. No puedo evitar no imaginarte, no imaginar nuestros labios rozándose y mi piel estremecida al sentir que todo va tan bien. No quiero evitar nada de todo lo que he escrito, me apetece una buena y bonita tarde contigo, donde sea y el día que sea, cuando nuestros caminos se vuelvan a juntar, tan inesperadamente como cuando te conocí. No quiero nada planificado, luego todo sale mal, soy de las que piensan que planear lo que quieres sentir no lleva a ningún lado. Quiero que aparezcas de tanto en tanto, sin darme tiempo a engancharme a ti pero sin que dejes de interesarme, me gusta que me eches de menos por momentos. No sé si nos veremos antes o después, si será mucho rato o poco; no sé nada y nada me importa. Todo llega, al igual que las historias se acaban, los finales ocurren, los caminos se separan, el destino juega con el futuro a su antojo y las sonrisas siempre salen adelante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario