Te echo de menos,
mucho. Echo de menos la humedad de tus labios en mi espalda cada noche, echo de
menos tus sudaderas tiradas por el suelo, echo de menos tus peleas con la almohada digo tus
peleas porque yo seguía intentando dormir cada mañana para que
despertara, echo de menos tu especial forma de hacerme sentir única.
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